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Fondos monetarios: dónde aparca el dinero la gente que sabe
Suenan a producto de listos, y un poco lo son. Te explico qué son, por qué se han puesto de moda para rentabilizar el efectivo y en qué se diferencian de una cuenta remunerada.
Últimamente oyes a gente hablar de “fondos monetarios” para el dinero que tienen parado, como si fuera el secreto mejor guardado. No es magia ni es solo para ricos. Te lo explico para que sepas si te encaja.
En 10 segundos: un fondo monetario es un producto de inversión de riesgo normalmente bajo que presta el dinero a muy corto plazo (deuda pública, depósitos y otros instrumentos monetarios) y que suele rentar más o menos lo que rente el dinero en el mercado. Se usa parecido a una cuenta remunerada, pero legal y fiscalmente no tienen nada que ver.
Qué hace por dentro
Sin liarnos con la mecánica: el fondo junta el dinero de mucha gente y lo coloca en cosas a corto plazo y fáciles de vender. Como todo vence pronto y tiene límites de riesgo, normalmente se mueve poco — de ahí que sea de lo más tranquilo del catálogo de fondos. Pero atención, tranquilo no es lo mismo que seguro: no es un depósito y nadie te garantiza la rentabilidad.
Piénsalo como un termómetro: marca lo que vale el dinero en cada momento. Cuando los tipos están altos, renta más; cuando bajan, renta menos. Y todo eso pasa solo, sin que tú tengas que hacer nada — descontando lo que cueste el fondo, claro.
Fondo monetario vs cuenta remunerada
Los dos sirven para que el efectivo parado deje de estar parado, con poco riesgo. Ahí acaban los parecidos:
| Cuenta remunerada | Fondo monetario | |
|---|---|---|
| Qué es | Un depósito bancario si la ofrece una entidad de crédito | Un producto de inversión |
| Protección | FGD/sistema equivalente si el depósito está cubierto | No tiene FGD; asume riesgo de mercado y la eventual cobertura del intermediario depende de la entidad y del sistema aplicable |
| Impuestos | Los intereses tributan cuando se perciben | En fondos que cumplen los requisitos de traspaso, puedes diferir la tributación al cambiar a otro fondo; al reembolsar definitivamente tributas por la ganancia |
| Disponible | Normalmente al instante | El reembolso suele tardar uno o varios días según el fondo y comercializador |
La fila de los impuestos es la que engancha a la gente que sabe: si tributas aquí como particular y el fondo entra en el régimen de traspasos, puedes mudarte a otro fondo que también encaje sin pasar por Hacienda en ese momento. Con una cuenta remunerada eso no existe — cada vez que te pagan intereses, Hacienda se apunta. Ahora, no te emociones: no todos los fondos ni todos los vehículos llevan ese tratamiento, y esto no es estar libre de impuestos, es pagarlos más tarde.
El matiz que no te puedes saltar: un fondo monetario no es un depósito y el FGD no lo cubre. Y tampoco “lo cubre el FOGAIN” por ser un fondo. Un sistema de indemnización al inversor puede responder si la entidad adherida que lo custodia o lo comercializa incumple, pero no responde por lo que valga el fondo ni por lo que pierda en el mercado. Está desmenuzado en la guía de FGD vs FOGAIN.
Para qué sirve (y para qué no)
- Sí: para el dinero que no vas a necesitar pasado mañana y quieres que rente parecido a lo que renta el dinero ahí fuera. Si además cumple los requisitos del traspaso, te llevas la ventaja fiscal de propina.
- Ojo: si hablamos del colchón de emergencia, el que tiene que estar ahí el día que se rompe la lavadora, una cuenta te lo da antes. Mira siempre cuántos días tarda el fondo en devolverte el dinero de verdad.
- No: como excusa para no invertir a largo plazo. Un monetario puede ayudarte a que la inflación no te muerda tanto, pero no te promete ganarle: entre lo que cuesta y lo que se lleva Hacienda, puede quedarse corto.
Antes de contratar uno, mira esto
- Lo que cuesta. Comisión y gastos totales. Aquí no hay margen para pagar de más: si el fondo es caro, se merienda una rentabilidad que ya de por sí es modesta.
- Que sea un monetario de verdad. El nombre comercial no vale; mira su política de inversión y qué compra realmente.
- Cuánto tarda en devolverte el dinero, y a qué hora es el corte de tu comercializador. Un día de diferencia se nota cuando tienes prisa.
- Que esto baja cuando bajan los tipos. No estás fijando un porcentaje para siempre; lo que ves hoy es la foto de hoy.
El error clásico (no lo hagas)
Meter ahí el dinero que puedes necesitar mañana, convencido de que funciona igual que una cuenta, y descubrir el día del apuro que el reembolso no es instantáneo. Lo urgente quiere liquidez; lo que puede esperar unos días es donde el monetario se luce.
En cristiano
Un fondo monetario es una manera de riesgo normalmente bajo de que tu efectivo rente parecido a lo que renta el dinero en el mercado. No es un depósito, no tiene FGD y nadie te garantiza nada. A cambio, algunos fondos te dejan mudarte a otro sin pasar por Hacienda en ese momento, que no es poco. Para dinero que puede esperar unos días, encaja bien; para el que necesitas ya, mira primero cuánto tarda en volver.
Ficha editorial
- Autoría
- Equipo editorial de Ruido Financiero
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